Memes del Guajo

31) Mercadeo

depravado

La abogacía es a la justicia lo que el periodismo a la libertad de expresión: Iván Tresketecho.

Quise bajarte un lucero
Y de paso los calzones,
Tan sólo me bajé el cuero
Para atenuar mis pasiones.

Naná

Nació y creció en un arrabal, y ya mujer, alta, hermosa y de carnes apetitosas, lozana como una planta de estercolero, vengaba a los miserables que la engendraron: Emilio Zolá.

Pos ya paqué…

Me fui siguiendo tus pasos
Para saber lo ocurrido,
Te rescaté de otros brazos
Pero ya te habían co…

Un lindo niñito pasea con su padre por la playa y se encuentran a un grupo de fisiculturistas (batos bien mamadotes que levantan pesas) haciendo figuras y practicando poses comunes entre los batos bien mamadotes. “Cuando yo sea grande”, dice el niño… “ya lo sé”, interrumpe el padre, “vas a esmerarte mucho y a hacer bastante ejercicio para tener la salud y fortaleza de esos hombres”.

– No papi. Cuando yo sea grande quiero tener a un hombre como esos en mi cama.

De esplendores ando ayuno
Y temo perder el juicio,
No pude tirarte ni uno
Por eso me tiro al vicio.

Cuento

Estrimón, el viejo soldado convertido en río por voluntad propia, recibía en sus aguas a legiones enteras de doncellas deseosas de aplicar su entusiasmo al divino arte del amor. La dulce Hipsípila, su alumna, le preguntó: ¿Podré amar tiernamente y retener a los hombres a mi lado y encima y debajo de mí por los siglos de los siglos? –Sin duda, Hipsípila. Gozarás siempre del calor de uno al lado: de su peso, si le ordenas que te cabalgue; de su amable dureza si, en la lid del amor, quien jinetea y se queda encima eres tú: Camilo José Cela.

Permíteme que me marche
Pues traigo el alma hecha queso,
A mí no me das ni un beso
Y al otro aflojas el parche.

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